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EL DESARROLLO MORAL EN LA INFANCIA Y LA MORAL CRISTIANA. III) DIDÁCTICA

Joaquín Díaz Atienza, LT

Para Kohlberg los orígenes de la moralidad proceden de las interacciones con los compañeros. Por ello, cualquier procedimiento educativo que busque el desarrollo moral en los niños, debe sustentarse en prácticas de socialización e interacción con los iguales a través de tareas grupales y adaptadas a las posibilidades cognitivas según la edad de los participantes. 

La dinámica grupal se desarrollará en un clima de confianza y aceptación de las particularidades individuales. Los niños necesitan escuchar y ser escuchados, fundamento del respeto y sentido de justicia  que, intencionadamente, cultivaremos desde el principio. 

Cuando iniciemos un grupo con la finalidad de incrementar el desarrollo moral, lo primero que contemplaremos es el estadio concreto de desarrollo moral de los niños participantes. Dependerá de la profundidad con la que conozcamos este aspecto el que nuestra experiencia sea más o menos exitosa. 

Otro aspecto importante en el diseño participativo del grupo, consiste en integrar a niños con distinto estadio del desarrollo moral, ya que la dinámica grupal tiende a modificar la estructura moral de los participantes  en el sentido de lo simple a lo complejo facilitándose el paso al estadio siguiente en el razonamiento moral. 

FUNCIÓN DEL ANIMADOR GRUPAL. 

  1. El monitor debe crear un conflicto moral que estimule el razonamiento y el crecimiento del proceso cognitivo. Para Hersh existen cuatro interacciones significativas para estimular el conflicto: 

–         El diálogo del niño consigo mismo sobre el dilema moral.

–         El diálogo del niño con sus compañeros de grupo. La idea subyacente es que se facilite el progreso hacia etapas de mayor complejidad analítica.

–         Diálogo del niño con el monitor. Éste debe adaptar su razonamiento al estadio cognitivo del niño.

–         Diálogo del monitor consigo mismo con el objetivo de promover intercambios sociales que faciliten el progreso hacia estadios de desarrollo moral superiores. 

  1. Desarrollar la capacidad del niño para que pueda adoptar el criterio de los otros a través de la asunción del rol del otro. Es igualmente importante enseñar al niño a verse a sí mismo desde la perspectiva de los otros. 

MEDIO Y TÉCNICAS 

Iniciaremos la dinámica grupal con la presentación de dilemas hipotéticos al modo como los elaboró Kohlberg. Es el mejor procedimiento para indagar empíricamente sobre el estadio moral de los niños participantes. 

Una vez que conozcamos su estadio de desarrollo, pasaríamos a plantear dilemas morales reales extraídos de la vida diaria. Para conseguir el máximo fruto de la interacción grupal tendremos especial precaución a la hora de elaborar estrategias que faciliten el conflicto cognitivo. 

En un sentido práctico, Hersh recomienda las siguientes: 

  1. Organizar el espacio de tal forma que se facilite el debate entre los niños.
  2. Los grupos debe ser pequeños (cinco o seis), ya que los pequeños efectivos facilitan la apertura de diálogo entre ellos, así como la asunción de roles.
  3. Creemos una atmósfera de aceptación que facilite la participación sin miedos a ser juzgados o rechazados.
  4. Debemos en todo momento facilitar la interacción.
  5. Para ello, es fundamental aprender en poner en práctica la escucha activa

DIDÁCTICA DE LA MORAL CRISTIANA 

En nuestro supuesto el “currículum” de desarrollo moral se sustenta en la ética del Evangelio y la singularidad trinitaria. Haremos razonar al niño sobre las decisiones morales tomadas desde la fe en Jesús. Por tanto, los dilemas morales deben presentarse desde esta premisa. 

Como comprenderán, aquí me limito a dar unas pinceladas generales acerca del cómo implementar una didáctica eficiente  en base a nuestros objetivos. Serían las siguientes: 

  1. Confrontar los dilemas morales bajo el distintivo de la moral laica y la cristiana. Para ello, hacemos reflexionar al niño sobre aspectos concretos de la vida diaria. Les proporcionaremos conocimientos y argumentos desde la interacción y del porqué de la supremacía de la moral cristiana.
  2. Utilizaremos la técnica denominada “programa oculto” consistente en el tipo de interacción que establece el monitor y el niño. El monitor necesita de habilidades adaptativas al nivel de desarrollo del niño con objeto de que éste sea capaz de integrar estructuralmente las argumentaciones del monitor. 

La elaboración del programa requiere de los pasos siguientes: 

  1. Debemos utilizar la argumentación racional en la argumentación moral. En nuestro caso, el compromiso ético desde la fe.
  2. Simultanear/comparar ejemplos sacados de la vida diaria (familia, escuela, asignaturas…) con otros relacionados con la ética del Evangelio. Aquí es imperativo tener en cuenta el nivel de razonamiento del niño y sus posibilidades para asumir roles.
  3. Insistimos que uno de los procedimientos más útiles son los ejemplos o dilemas sacados de la vida cotidiana del niño.
  4. Utilizaremos materiales que faciliten el paso de una moral egocéntrica a otra más solidaria. Haremos especial hincapié en la argumentación del porqué  nuestro compromiso el compromiso ético cristiano está dirigido a los más pobres e indefensos de la sociedad.
  5. Las estructuras de razonamiento utilizadas se situarán ligeramente por encima de aquellas en las que se encuentra el niño. Está empíricamente comprobado en la psicología evolutiva que cuando utilizamos este procedimiento facilitamos la presentación de un desequilibrio cognitivo que, a su vez, se resuelve avanzando al estadio superior. 

Comprendemos que estos post necesitan de un desarrollo más profundo. Por ello, cualquier persona interesada puede contactar a través de la web y se le facilitará documentación más destallada.

ACERCA DE admin

Laico Trinitario de la Fraternidad de Granada

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