Published septiembre 16th, 2012
Votos solidarios para la Casa de Acogida de Prolibertas en Algeciras
"Quizás Prolibertas y la Familia Trinitaria algecireña no consigan los votos suficientes, pero desde hace días ha conseguido algo que no esperaban"
W.L.T. La Casa de Acogida de Prolibertas en Algeciras participa en un concurso de proyectos para la captación de ayuda económica. Una empresa privada ha tenido la iniciativa para hacer una donación a alguna obra social que haga mejor este mundo: "Soñamos con un mundo mejor y trabajamos para desarrollar tecnologías que contribuyan a preservar el medio ambiente y ofrecer soluciones útiles a las personas que nos permitan convivir en armonía con nuestro entorno", es una de los principios de la empresa. El procedimiento es sencillo: en una primera fase, son los internautas a través de votaciones los que eligen los diez primeros proyectos; en una segunda fase es un jurado especializado quien da la ayuda a uno de esos diez. Desde hace días Prolibertas y la Familia Trinitaria hace una campaña a nivel personal para captar el mayor número de votos. El plazo límite es el 30 de septiembre. A estas alturas las votaciones hacia el proyecto de Prolibertas, aunque numerosas, no auguran entrar entre los diez que optan por la ayuda tan necesaria. Aún quedan días y la esperanza no se pierde, a lo mejor tú, que estas leyendo no has votado, vota aquí, es un voto contra la exclusión y la marginación social. El objetivo del programa de la Casa de Acogida, además de dar un alojamiento, es "Promover actuaciones que favorezcan la autonomía personal de hombres y mujeres reclusos y ex reclusos e inmigrantes, su estabilizacion personal y su normalizacion familiar, social y laboral logrando minimizar en lo posible el riesgo de exclusión social que afecta a este colectivo". Desde el mes de mayo miembros de este colectivo se benefician de la Casa.

La organización católica Justicia y Paz organizó el sábado pasado en el Parque del Centenario de Algeciras una concentración con el objetivo de mostrar su solidaridad con el fenómeno de la inmigración irregular, al tiempo de sensibilizar a la sociedad de tamaño drama, que ayer mismo cercenó una decena de vidas a causa de un naufragio junto a la isla de Perejil. Este nuevo episodio de muerte en el Estrecho estuvo muy presente durante el acto a orillas de la bahía algecireña, en la que se depositaron flores rojas.
Mis queridos diocesanos:
El pasado jueves, 5 de marzo, falleció en Algeciras nuestro querido P. Fidel, primer párroco trinitario de la Iglesia San Juan Bautista del Parque Nueva Granada. Conocí al P. Fidel cuando llegué como estudiante trinitario a los pisos Osuna 30 en Polígono de Cartuja, en el año 1991.Él ya llevaba casi una década como Ministro (superior) de la casa. Trabajaba como profesor de un instituto público, y como párroco en la Iglesia San Vicente de Paúl de Almanjáyar. Los estudiantes teníamos aquí toda nuestra pastoral, en una parroquia pobre, marginal y difícil de Granada, pero todos sabíamos que era lo mejor para compaginar con nuestros estudios teologales y nuestra espiritualidad trinitaria, era nuestro sitio, aunque la respuesta no era muy positiva que digamos. Pero eso es otra historia. Escuché hablar por primera vez de la Iglesia San Juan Bautista en un capítulo de la casa, es una especie de reunión que suelen tener los religiosos para tomar decisiones conjuntas y comentar temas. Yo no estaba en la reunión, no podía, pero mi habitación daba justo al salón de reunión y en los pisos las paredes son muy finas. Casi siempre se habla bajo y no se escucha, pero ese día se hablaba muy alto, y uno no es sordo. El tema, que lo había sacado un religioso, era dejar los pisos por sus limitaciones en muchos sentidos y construir la casa de estudiantado. El lugar elegido era algo más al norte, a las afueras de Granada, donde existía una iglesia con un terreno adyacente. Conocía ese lugar, había ido alguna que otra vez para la eucaristía. Una Iglesia moderna, pero fría y algo abandonada. En las misas que había estado no había contado más de diez personas. Y daba algo de tristeza. Había intentado acercarme al párroco varias veces, pero siempre andaba presuroso, y casi no había hablado con él. Con la que siempre hablaba era con la sacristana, nuestra querida Pilar.









* TRINIJOVEN
JÓVENES SOLIDARIOS LOS MILLARES