BONO, EL ABORTO Y LA MORAL DEL CAMALEÓN
Joaquín Díaz Atienza, LT
Existen asuntos y decisiones en el ámbito de la política que tienen una repercusión trascendente en la moral social e individual de los pueblos. Esta trascendencia nos obliga a todos los ciudadanos a posicionarnos. Por ejemplo: Hay que posicionarse ante el supuesto de que un parlamento, en nombre de un partido, votara a favor de la pena de muerte. Sencillamente, porque es un asunto moral de gran trascendencia y controversia a nivel social. Yo votaría en contra de la pena de muerte. También habría que oponerse ante el supuesto de que un partido político, amparándose en su mayoría parlamentaria, votara a favor de suprimir los derechos constitucionales. Sencillamente, porque estoy a favor de la democracia como derecho fundamental. En definitiva, los parlamentarios son representantes de la “voluntad popular”, ¿o no?. Si son representantes de la voluntad popular, deberían tener en cuenta su opinión, atenerse a lo recogido en su Programa electoral y no a los intereses coyunturales de partido.
Igualmente, como cristiano y católico, estoy a favor del magisterio y la tradición de la Iglesia en aquellos aspectos doctrinales que son vinculantes para cualquiera que desee considerarse católico. Es decir, como católico, la revelación es el mensaje necesario que nos comunica el camino para la salvación y, así lo creo. Conocemos como fuentes de la revelación también al magisterio de la iglesia como intérprete de la misma. Por tanto, debo asumirla y, si no fuera así, tendría que dejar de ser católico.
Pues bien, nuestro presidente del Congreso de los Diputados se ha declarado cristiano y católico en reiteradas veces. Sin embargo, respecto a su intención de voto, en cuanto a la controvertida futura ley sobre el aborto, ha declarado que él está con su partido y ya sabemos lo que piensa éste. Lo argumenta diciendo que el voto es del partido, como la opinión es de la persona. Cómo si militancia política, opinión y creencias fueran aspectos estancos de la persona.
De aquí el título de este post: cuando alguien parcela en su vida su actividad política, sus creencias y compromisos morales, actuando de espaldas la una frente a la otra, podemos afirmar sin rodeos que esta persona presenta la moral del camaleón en base a intereses personales. En definitiva, uno más que se suma al relativismo moral del momento.
Pero, me gustaría exponer cual es la tradición y el magisterio de la iglesia en relación a la interrupción voluntaria del embarazo, la mejor forma de saber si estamos, o no, en la Iglesia Católica. El l Sr. Bono parece desconocer qué significa, cuando afirma: “Somos muchos los cristianos que aspiramos a seguir a Cristo, no al obispo Martínez Camino”.
Por no alargar este post, sólo me limitaré a citar la opinión que los primeros cristianos tenían sobre el aborto, aunque en el Antiguo Testamento son numerosas la referencias que se hacen respecto al nonato dotándole de valor de ser humano nacido.
CITAS SOBRE EL ABORTO EN EL CRISTIANISMO PRIMITIVO:
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Dice la Didajé: “No mates a un niño con un aborto ni asesines a un recién nacido (D 2,2).
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Clemente de Alejandría escribió: “ aquel que usa medicinas abortivas para ocultar su fornicación causa no solo la muerte del feto, sino también la de toda la raza humana”.
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Marco Aurelio: “El feto en el vientre materno es un ser viviente y por lo tanto sujeto de cuidado y protección para Dios”,
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Tertuliano: “ No importa si quitas una vida ya nacida o destruyes una vida que está por nacer, en ambos casos se trata de un asesinato”.
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Basilio el Grande: “ Aquellos que dan abortivos para destruir al niño concebido en el seno materno , son asesinos, lo mismo que los que los reciben “.
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Pero este planteamiento, como a veces se quiere hacer ver, no pertenece sólo a “las cavernas” de la Iglesia Católica, sino también entre el mundo protestante. Y es que no puede ser de otra manera para todos aquellos que creemos en la revelación y en el magisterio eclesial.
Ahora toca posicionarse a los que se sientan católicos, o no. Ya que, si en algo lleva razón el Sr. Bono, es que ésto no es un problema de ideologías, ni de orientación política, sino de conciencia y de creencia.












FORO LOS MILLARES
noviembre 14th, 2009 at 22:32
Lo que ocurre es que la conciencia y la ética de nuestros representantes, y quizás también del Sr. Bono, está sometida por su ansiedad a ostentar y ejercer el poder y el dinero. Si votara en contra de la nueva Ley del Aborto, su posición en el partido no sería la actual y tardaría poco en pasar al ostracismo.
Estamos en un país de locos; por un lado permitimos los abortos y nos ponemos a la cabeza de los países de nuestro entorno en el número de abortos, por otro también somos lideres en adopciones internacionales. Resulta que no aceptamos los hijos de esta sociedad porque modifican nuestro plan (o ritmo ) de vida y son asesinados por no llevar a termino un embarazo de un hijo no querido. A la vez hay un gran número de parejas quieren sentirse padres y hartos de esperar una adopción nacional acuden a la internacional (sin que yo tenga nada que objetar a esto). Estamos en una sociedad desquiciada quién quiere no puede y puede tener hijos no los quiere tener.
noviembre 21st, 2009 at 0:14
Existe un derecho humano básico: El de la mujer a elegir libremente ser o no ser madre. Un embarazo no deseado es un drama para la mujer, y nadie tiene derecho a imponerle sus opiniones o creencias. Desearía que no hubiese ni un embarazo no deseado más. Todos podemos colaborar para disminuirlos, ya que crearlos es cosa de los dos sexos, pero el embarazo ocurre en el cuerpo de la mujer, y bajo el amparo de la ley, que gracias a Dios protege este derecho fundamental, dentro de las 12 primeras semanas de gestación, únicamente la mujer tiene derecho a decidir.
noviembre 21st, 2009 at 19:23
Nadie pone en cuestión el derecho de una mujer a ser o no ser madre. Tampoco nadie cuestiona que cada cual tenga su opinión. Como es lógico, la opinión que se vierte en este post es personal y fundamentada, por el que la escribe, en el hecho de ser cristiano católico que desea ser fiel a la Doctrina de la Iglesia sobre este tema. De aquí la crítica al Sr. Bono, crítica que se realiza simplemente porque él se ha declarado cristiano y católico.
De otra parte, un hecho es moralmente correcto, o no, teniendo en cuenta la “jeraquía” moral en la que sostiene. Por ejemplo, robar para poder vivir puede ser legalmente punible, pero éticamente aceptable. Sencillamente porque el valor de la vidad es moralmente superior a la propiedad privada.
Es aquí en donde surge el dilema moral que nos formula la pregunta ¿Es superior el derecho de la mujer embrazada a interrumpir el embarazo, por el sólo deseo de que no quiere ser madre, al derecho a la vida del ser humano que tiene en su vientre?. Habrá quienes piensen que sí y otros, entre los que me ecuentro, que no.
De todas formas, esta opinión se sustenta en la creencia que se tiene aceca del “ser humano” desde el mismo momento de la concepción, siendo una afirmación sobre la que no todos, incluso algunos teóricos de la teología moral y la bioética católicas, están de acuerdo.
Y para terminar, nadie impone nada a nadie. Aquí se trata de posiciones éticas sobre un tema moralmente controvertido- Por tanto, ¿si usted tiene la libertad de opinar, por qué no puede hacerlo la Iglesia?. Si un partido político pide el voto a los ciudadanos en base a su programa ¿por qué no puede pedir la Iglesia a sus fieles que se posicionen sobre un tema como el aborto?.
Joaquín